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Don Fadrique nació en Se villa en 1332. Fue uno de los diez hijos
(Enrique, Tello, Juan, Fernando...) reconocidos y legitimados, del rey
Alfonso XI de Castilla y de su favorita Doña Leonor de Guzmán. Según las
crónicas tenía el cabello rubio, finas manos, leve barba ensortijada y
gentil presencia.
Habiendo muerto el Maestre de Santiago D. Alonso de Guzmán durante el
cerco de Gibraltar (1342), los caballeros de la Orden, al no ponerse de
acuerdo en la elección de su sucesor, pidieron al Rey que les diera a su
hijo el Infante Don Fadrique como nuevo Maestre de Santiago. Alfonso XI
accedió y de este modo Don Fadrique, con tan sólo diez años, entró en
posesión del poderosísimo maestrazgo santiaguista, previa Dispensa Papal
por ser menor de edad y no haber nacido de matrimonio legítimo.
Hasta alcanzar la mayoría de edad fue puesto bajo la tutela del
Comendador Mayor de León, Don Fernán Rodríguez de Villalobos y se inició
en el aprendizaje de las artes de la guerra y del buen gobierno de los
vasallos de la Orden.
En 1350, contando 18 años de edad, sufre la pérdida de su padre el Rey
Don Alfonso XI, el brillante vencedor de la Batalla del Salado contra
los benimerines, que fallece a causa de la Peste Negra en un nuevo sitio
de Gibraltar. Este hecho provoca la inmediata subida al trono de Pedro I
hijo legítimo del monarca y de la reina Doña María de Portugal. El nuevo
Rey mantendrá muy malas relaciones con sus hermanastros a excepción,
inicialmente, de Don Fadrique por ser el menor de ellos. Esta
animadversión también alcanzaba preferentemente a la madre de Don
Fadrique, Doña Leonor de Guzmán, quien fue hecha prisionera y mandada
asesinar en el Alcázar de Talavera por orden real.
Como Maestre de Santiago el 4 de marzo de 1353 el Infante Don Fadrique
expide el “Privilegio del Común de La Mancha” en el que se garantizan
toda una serie de libertades y franquicias a un buen número de
poblaciones situadas entre los ríos Cigüela y Guadiana (Quintanar, El
Toboso, Puebla de Almoradiel, Miguel Esteban, Mota del Cuervo, Villa de
Don Fadrique, Villanueva de Alcardete, Los Hinojosos...).
Los periodos de enfrentamiento y reconciliación entre Don Fadrique y sus
hermanos con el rey Pedro I “El Cruel” se fueron sucediendo a lo largo
de varios años. En el seno de aquellas luchas nobiliarias contra la
corona, frecuentes en los siglos bajomedievales, Don Fadrique venció en
combate, en tierras de Tarancón a Don Juan García de Padilla, hermano de
la favorita del Rey, Doña María de Padilla, que había sido designado
irregularmente como nuevo Maestre de Santiago por el propio monarca.
La inestabilidad política y económica terminaron por generar una
confederación nobiliaria contra el monarca y que acaudillaron Don
Fadrique y su hermano Enrique de Trastámara, así como otros nobles como
Don Juan de la Cerda o Don Juan de Aragón. Los sublevados se apoderaron
de Toledo y pidieron al rey Don Pedro que moderara su excesivo celo en
la aplicación de la justicia y volviera al lado de su esposa la reina
Doña Blanca de Borbón, con quien Don Fadrique tenía una gran amistad
pues le había escoltado desde Francia para su boda con el Rey. En 1357
Don Fadrique se reconcilia con el monarca y lo auxilia al frente de
seiscientos caballeros y hombres de armas de la Orden en la guerra que
lo enfrenta con Aragón.
Pero un destino trágico se cierne sobre el joven Infante. Pedro I “El
Cruel”, haciendo caso a falsas acusaciones, hace saber a los hombres de
su consejo que Don Fadrique debe ser asesinado por ser culpable de
traición al Reino y graves delitos de lesa majestad. Confiado en su
inocencia e ignorando lo que había de suceder, Don Fadrique acepta la
invitación del Rey para que viaje a Sevilla. Allí, en los Reales
Alcázares, y tras haberle separado de su escolta, el Infante es atacado
y perseguido por los esbirros del monarca. Finalmente el ballestero Nuño
Fernández de Roa alcanza al joven, que no ha podido desenvainar la
espada por habérsele quedado trabada en la correa del manto, y le golpea
en la cabeza con una maza, siendo rematado por el resto de sicarios.
Corría el 29 de mayo de 1358. El Infante Don Fadrique había muerto
asesinado por orden de su hermanastro a los 26 años de edad, dejando dos
hijos varones, Alonso y Pedro, que llegarían a crear las casas de los
Condes Alba de Aliste y de los Condes de Lemos.
DANIEL JESÚS GARCÍA RIOL
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